El puente de La Constitucióbn 2011
Si uno tiene que quedarse en Madrid por diversos motivos, se encontrará una ciudad tomada literalmente por hordas guiris. No, no son los JMJ, estos pagan, no dejan bote, y se creen que tenemos la obligación de conocer las calles de la ciudad al dedillo y contárselo en un inglés solo digno de Oxford.
La mala educación no es solo una película de Almodovar, es el signo identificativo de unos seres que vienen a nuestra ciudad y que desde una supuesta superioridad disfrutan de nuestro ocio pero que tratan a los madrileños con inferioridad. Evidentemente no resulta générico, (a Dios gracias).
Les recomendaría que se fuesen a mirar el espectáculo del Cortylandia (cada año más cutre) y descubriesen si hay más secretas que carteristas. Que fuesen a la Plaza Mayor y descubriesen con pavor el ladronicio de tomarse algo por los alrededores, bueno, eso si todavía no les han levantado la mochila.
Otra recomendación sería que fuesen a ver el espectáculo del “Rey León” con entradas a precios populares, quiero decir, que solo los cargos del partido popular no tienen problema en pagarlas, pero oiga ver a Simba crecer en medio de la hostilidad de la sabana africana para llegar a una catarsis propia de los más grandes del teatro merece eso e incluso ir a Lourdes (ida y vuelta) de rodillas implorando a la divinidad que el espectáculo jamás finalize.
Podrían ir a ver El Circo del Sol. La entrada más barata hace que te pierdas la mitad del espectáculo, pero como somos muy imaginativos nos los imaginamos a los funambulistas espatarrados en posiciones donde nos cruje hasta el coxis seamos gays o no.
No podría faltar una visita a esta nuesta amada ciudad visitando lugares emblemáticos como “El congreso de los di-putados”, institución sacrosanta receptora de la democracia…ya sabeís donde se obvian, corrupción, cohecho, desigualdad, etc, etc, pero como en la foto queda muy bonito los leones de la entrada pues vayan ustedes.
Vayan de tiendas. Descubran la bordería infinita de las/los dependientes claros exponentes del fracaso llamado ESO. Compren prendas para gente bulímica, anoréxico o con trastornos alimenticios en el mejor de los casos.
Impregnensé de ese que llaman “espíritu navideño” y compren lotería para el sorteo de Navidad, haga bueno el negocio que hacen con su visita.
Compren parafernalia navideña. Pongan a sus hijos cuernos de reno, gorros del viejo de la Coca-cola, pelucas de estilismo De Luxe…
Por favor vengan a nuestra ciudad. Les estamos esperando.
Jou,jou,jou
Será la edad.
