Miguel Delibes: muerte de un escritor
El reciente fallecimiento de este gran prosista español deja un gran vacío a cubrir, aunque seamos sinceros, por muchos prosistas de bien que se sucedan, su herencia literaria puede resultar imitable pero difícilmente igualable. Es ahí donde podemos ver que la individualidad del ser existe por mucho que esta sociedad de la comunicación, de la generalidad misma desdibuje a la persona...una sociedad que tiende a borrar el individualismo de los genios y de crear productos a explotar con fecha de caducidad.
Delibes deja un legado tras de sí que tiene mucho de autobiográfico: ese campo castellano de costumbres sencillas diametralmente opuestas a las que tenemos en nuestro devenir diario arropados por una comodidad artificiosa y claramente materialista.
Recuerdo como si fuera ayer mismo el dia que mi profesor de Lengua y Literatura nos mandó la lectura de "El camino". Eran años de una desaparecida y añorada EGB.
También recuerdo la vergüenza que me hizo pasar el entonces docente pidiéndome que explicase a la clase lo que quería decir la expresión "vientre seco" que salía en el libro.
Ese libro motivó en mi persona las ganas de querer conocer más obras del autor, y, sobre todo saber porque escribía de esa manera..
Descubrí a un hombre enamorado de su tierra. De sus costumbres. Sus gentes. Un escritor que se enorgullecía de esa España rural tan a menudo denostada en la actualidad por los urbanos que desconocen y que a pesar de ello juzgan en su ignorancia tratando de incultos a las gentes de pueblo.
Delibes no era ni mucho menos inculto. Fue aparte de escritor, Catedrático de Historia, director del periódico "El Norte De Castilla" y miembro de la RAE. La lista de premios en su haber son cuantiosos destacando el Nacional de Narrativa, el premio Príncipe de Asturias y un Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Alcalá.
A título personal siempre he defendido (y defenderé) que a este hombre le tenía que haber sido concedido el Premio Nobel. Otros con menos méritos son poseedores del mismo.
La última lectura que hize de Delibes fue "El hereje", que es uno de mis libros favoritos.
El mérito enorme de esta obra no solo radica en su proceso compositivo y una prosa maravillosa sino el haber creado una novela a pesar su minada salud.
Hoy he comenzado la relectura de una de sus obras más crudas. "Cinco horas con Mario". Es curioso, pero a pesar de que tengo hecha una lectura de la obra de no hace mucho tiempo estoy disfrutándola como si fuera la primera vez que ésta cayese en mis manos. Siempre serás grande Miguel.
Será la edad.
