La presentación
Lo mejor para hacer balance de un acto de estas características es escribirlo al dia siguiente de su realización, sino se te acusa de tenerlo preparado de antemano, con claros prejuicios y bla bla bla. Pues hoy toca hacer crónica del acto presentativo-mediático-mundial del jugador este que viene de tierras lusas.
El hecho fue de tal transcendencia que dicen Maikol resucitó durante todo el acto. Los palestinos y los israelís dejaron de tirarse piedras y gas mostaza. En Honduras se pararon las disputas democráticas; en Irak pararon la fabricación de coches bomba. Rusos Y chechenos firmaron un alto el fuego temporal. Los talibanes se afeitaron para semejar al nuevo icono; Chavéz cerró la boca hasta terminar la conexión televisiva; en Irán dejaron de ametrallar opositores al pucherazo electoral por un rato. Fidel se aferró a su chándal de la misma marca que el fichaje; ambas Coreas montaron un escenario conjunto para que sus ciudadanos disfrutasen de las excelencias de la cultura occidental y como no, los niños de todos los suburbios de este planeta fueron colmados de indumentaria deportiva al uso para estar a la altura de tal evento.
En el plano religioso comentar que mandaron a un representante del Vaticano. Digo yo que faltaron representantes budistas, confucionistas, hinduistas, imanes, testigos de Jehová, adventistas del séptimo día, evangelistas, ortodoxos, presbiterianos, anglicanos, y si me dejo alguno disculparme, pero también estos le dan a la pelota.
Lo acojonante es que todas las chonis que existen en Madrid y alrededores se plantaron en el estadio deseosas de ver ese cuerpo de malote con collar ibicenco de hace dos años para practicarse rituales onanistas veraniegos ahora que gran hermano se ha acabado (Aída cuanto daño has hecho a la sociedad española en su desarrollo social).
Tampoco hay mala sin malo. Pudo verse clones de moreno obra aceituno de ojos enrojecidos del cloro mal repartido en las piscinas municipales a las que suelen colarse y que practican el tiro de bote mahou a la cabeza del pobre pakistaní que tienen en labores de vigilancia en recintos caldo de robos, reyertas, y trapicheo de sustancias administradas a caballos de carreras en pasadas épocas gloriosas.
Característico resultaba en estos dos grupos esa emulación del pollino silvestre. Creo que los científicos corren un tupido velo sobre este asunto pero alguno en voz baja tiene certeras conclusiones sobre las posibles conexiones genéticas con el burro hispano. Ellos se rien o hacen que se rien, porque el sentido del humor se basa en su masiva ingesta de nicotina mezclada con costo marroquí.
Como su abnegada entrega al conocimiento en sus respectivos institutos de barrio les lleva a acumular tal número de suspensos solo comparables en ceros al salario del nuevo rey malote mediático se cojen trabajos temporales en los que proseguir su tarea delictiva. Cadenas de mier...perdón, quiero decir comida rápida para poderse seguir ganando cuatro duros que fundirán de la peor de las maneras posibles.
Otro grupo fue el de los padres de familia curritos, con los niños a cuestas y aguantando a duras penas que los malotes del este o los arrabales le metan mano a la cartera llena de tickets del cajero que solo indican débito y números rojos. El padre intenta imbuirles a sus hijos el amor a unos colores supuestamente, pero los socios han permitido la vuelta del mediatismo del jugador intocable e impalpable por numerosos gorilas traidos de Uganda para tales menesteres. El padre al igual que los malotes ve espectáculo y diversión y no piensa que le haga ningún daño al niño dándole bautismo de fuego en una industria que pone un cepo debajo de un trozo de queso. Desde los altares los nuevos mandamases directivos se frotan las manos, observamos como los representantes de las entidades que no han concedido créditos a empresas y autónomos necesitados, pero les ha faltado tiempo para subirse al carro industrial sufren sacudidas espasmódicas fruto de la incontinencia eyaculatoria producida por observar como mueve a las masas su nuevo juguete. Para ellos es la confirmación de que los mandatorios romanos con su pan et circenses sentaron las bases del control del pueblo,
Que decir de la prensa o la supuesta prensa. Solo son comparsas para llenar espacio en sus publicaciones, espacios de radio, televisivos etc, carentes de significado profundo o solo condicionado o proyectante de los intereses de aquellos que les dan nómina. Un acto de retransmisión mundial con un producto vistiendo la camiseta en japonés, chino, árabe, y español.
A estos medios no les quedó más cojones que informar de la muerte de Vicente Ferrer hace escasos dias, pero ninguno de los medios ha tenido huevos a decir que hubiera hecho cáritas, la fundación Ferrer, la orden de Madre Teresa, médicos del mundo o la FAO con semejante cantidad de dinero, pero tiempo le faltará para hacer un reportaje como ya hicieran en el pasado llevar unas equipaciones completas para que niños huérfanos de guerras provocadas por las materias primas de necedidad del primer mundo. El problema es que tendrán que cortar las imágenes en las que los niños que no tienen que llevarse a la boca intentan comerse como Charles Chaplin las botas de diseño.
Lo cierto es que gran parte de lo que son los socios del equipo en cuestión estaban o no acudieron al estadio, pero el club está satisfecho, pues toda esa gente estará comprando sus partidos por canales digitales, comprando sus prendas deportivas a precios desorbitantes, o haciendo acopio de los muchísimos objetos que venden.
Curiosamente no asistieron científicos, escritores ensayistas y gente del ámbito cultural. Que afrenta la suya. Será la edad.
