Gran paleto (Big paleto´s brother)
El pueblo se moría. Si. Como les pasó ya a tantos otros. La gente prefiere vivir en las urbes con todas las comodidades que luego no pueden pagar, con condiciones de vida lamentables, pero la urbe es la pasta, el progreso, calidad de vida...o eso dicen.
En el pueblo de Castrarastrojos solo quedaban cuatro viviendo y el panorama apuntaba en la misma dirección en los pueblos de alrededor. Había que hacer algo y pronto o no habría gente pa darles placer a las ovejas en esas noches de verano.
Un dia el Jacinto, alcalde del pueblo recibió la visita de su sobrino Jimeno que le puso la antena parabólica en la casa consistorial de modo que así pudiesen pillar televisión pues por allí la cosa no existía. Alguna programilla de la radio y las peliculas que traian en las fiestas del pueblo que se proyectaban en la plaza. Esto ocurría en pleno siglo 21, pero esa era la grandeza de la vida allí.
Al instalar la antena sintonizaron un televisor que acompañaba al lote. Jacinto alucinaba. Cuantos colores, cuantas personas. Pronto descubrió el manejo del mando a distancia. En uno de esos zapeos Jacinto se quedó petrificao. Una moza con la pechuga al aire se estaba frotando contro otro mozo mientras les veia la gente. Jacinto con una mezcla de susto y gustico en el cuerpo preguntó al sobrino que qué diantres era aquello.
El sobrino le explicó que era un "reality", o sea una especie de concurso con apariencia de ser todo verdad, pero todo era mentira, que todo era fingido. Jacinto entonces le dijo al sobrino que si tó era más falso que Judas, porque la gente los veia entonces.
El sobrino se encojió de hombros. Le dijo que quizás fuese por el teatro que se montaban, y porque la gente se tragaba lo que le echasen, además le dijo que se presentaba muchísima gente.
En ese momento a Genaro se le encendió una luz. Esta era la solución que necesitaba el pueblo hacer su propio reality. Tras decirle la idea a su sobrino, sorprendentemente, no se lo tomó a mal. De hecho tenía unos amigüetes que estaban rodando un corto no muy lejos de ahí. Se podía intentar y luego colgarlo en internet. A tiempos dificiles soluciones realitys.
Se pusieron manos a la obra. Cojieron la furgoneta, y dejaron carteles para el casting por todos los pueblos de alrededor. Al casting ese primer dia no acudio nadie. Hubo que ir puerta a puerta para ir convenciendo a la gente. Como había tan pocos habitantes no hizo ni siquiera hacer un casting. Todos participarían. Y así fue. Una semana más tarde se había rodado el primer dia de convivencia en la casa consistorial habilitada para el desarrollo. Como preludio no se lió la cosa en demasía solo una presentación y algún conato entre el Jenaro y la señá Urgelia que tenía las carnes bien repartías, el tonto del pueblo andó a vueltas con la cabritilla del Prudencio, pero bastó con un amago del azadón del dueño para que este desitiese por ahora del requesón y poco más. Esa misma tarde desde el portatil de uno de los amigüetes del sobrino se subió a la red a los principales servidores.
Los chavales del corto y el sobrino se marcharon a la ciudad. Pasaron los dias y ni la más mínima noticia de ellos. Jenaro se puso insoportable de los nervios. Pasaron más dias e idem de idem. Pasó un mes. Jenaro se desilusionó completamente, aunque por otro lado pensó bueno esos de ciudá es que no saben, a mi que me quiten lo bailao que bien orgulloso estoy. En eso estaba cuando empezó a oir por la carretera (es un decir) el ruido de numerosos vehículos. De repente la plaza entera fue tomada por camiones, furgonetas, coches, grúas, etc. De la furgoneta de cabeza bajó su sobrino corriendo.
-'Ha sido un éxito, un éxito tio!, ¡Lo han visto 30 millones de personas!-
-¿Y eso es mucho o es poco sobrino?-
-Eso es que vamos a hacer el reality, y le van a dar dinero y vendrá gente a vivir aquí mientras se trabaje-
Genaro daba botes de alegria abrazado a los chavales y a su sobrino. MIentras la cabritilla del Pruden miraba preguntándose a que salta el Genaro de esa manera..."Será la edad"
